


HARRY, "EL LIMPIO"

Durante años, su historia fue la del "casi". Finales perdidas con el Tottenham, el goleador implacable que nunca levantaba un trofeo. Harry Kane llegó a Londres esta noche, a los 33 años, sin esa mochila, pero con una misión distinta: demostrar que un 9 clásico todavía puede ser el mejor del mundo.
Lo hizo a su manera. Con 36 goles en 31 partidos, llevó al Bayern Múnich a la Bundesliga, y anotó 8 goles en el Mundial para meter a Inglaterra en semifinales. No fue el más vistoso del año, pero sí el más determinante.
En el London Palladium, superó a Rodri, el mejor jugador del Mundial que ganó España, y a Messi, que a los 39 se despidió con 8 goles y un subcampeonato. Así, se convierte en el primer inglés en ganarlo desde Michael Owen en 2001.
Cuando lo nombraron, lloró. "Me dijeron muchas veces que era tarde. Que los 9 ya no ganaban el Balón de Oro". Pero no era tarde. Después de 14 años y 280 goles en clubes, por fin lo tiene.






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