
River volvió a ganar y, por unas horas, el hincha pudo hacer algo que últimamente parecía imposible: disfrutar un partido sin mirar el reloj cada treinta segundos. En el Monumental, el equipo de Leonardo Ponzio derrotó 3-1 a Independiente Rivadavia por la octava fecha del Torneo Clausura y se llevó tres puntos que llegaron justo cuando más los necesitaba. La noche terminó con sonrisas, goles y varios hinchas pensando: “Bueno, capaz ahora sí volvemos a ser el equipo de antes”.



















