


VICTORIA DE ARGENTINOS EN LA PUNTA

El arranque prometía más de lo que dio. A los 2 minutos, Oroz avisó para el local y Fernández respondió para la visita, pero después el fútbol se tomó vacaciones y empezó el congreso de patadas. Darío Herrera, el árbitro, tuvo más trabajo que un portero en un boliche: repartió amarillas, separó empujones entre titulares y suplentes, y hasta recibió un grito de un alcanza pelotas. Era un partido de ajedrez jugado con botines de rugby.
El desahogo llegó a los 22 del segundo tiempo de la forma menos esperada. Prieto recibió a 38 metros, miró, no vio a nadie y decidió: "ya fue". Metió un centro-remate que viajó lento, sin mucha fe, y Bolcato, el arquero mendocino, intentó atajarlo con elegancia, pero terminó posando para la foto. Gol feo, gol que da vergüenza festejar fuerte, pero gol que vale tres puntos y una clasificación. El estadio se rió primero y gritó después.
Después de eso, Independiente Rivadavia intentó con más ganas que ideas: un offside de Sartori, un par de centros pasados y mucha impotencia. El Bicho aguantó, hizo tiempo con la experiencia de quien sabe que un 1-0 así no se suelta nunca. Final caliente, abrazos falsos y a ducharse.
Con este resultado, Argentinos llegó a 57 puntos, alcanzó a Boca en la tabla anual y se aseguró su lugar en los playoffs del Clausura, quedando como puntero de la Zona B. Independiente Rivadavia, por su parte, se quedó con 18 unidades, en noveno lugar y afuera por diferencia de gol.
En la próxima fecha, el Bicho visitará a Atlético Tucumán, mientras que la Lepra volverá a Mendoza para recibir a Banfield.















