


CENTRAL SELLÓ EL PASE A OCTAVOS

Desde el inicio, el equipo de Almirón mostró que quería ganar junto a su gente. A los 4 minutos, Di María comenzó a encender la noche con una jugada que terminó en los pies de Copetti, aunque Schiavone logró quedarse con la pelota antes de la definición. El conjunto venezolano respondió con un bombazo de Bolívar, que se desvió y pasó cerca.
El Canalla dominaba y, a los 21’, encontró el primer gran momento de la noche. Tras una falta sobre Julián Fernández, Di María ejecutó el tiro libre y Ávila improvisó una chilena espectacular que reventó el palo. En el rebote apareció Alejo Véliz, como siempre, para empujarla y marcar el 1-0 en lo que fue su despedida en Arroyito.
El conjunto visitante intentó reaccionar y llegó a convertir a los 30’ por intermedio de Bolívar, tras un disparo desviado de Zapata, pero el VAR anuló la acción por fuera de juego.
Central siguió manteniendo el ritmo del partido y a los 39’ armó una jugada de colección. Copetti asistió a la Garza Fernández, que de rabona dejó solo al chileno Pizarro para el 2-0, desatando la locura en el Gigante.
Antes del descanso, Conan Ledesma sostuvo el arco con seguridad ante Silva y Cuesta, que mandó un remate que pasó apenas desviado. Incluso, Di María casi marca un golazo con una definición pinchada que rozó el palo.
El complemento mantuvo el mismo libreto. Central manejó la pelota, jugó con tranquilidad y siguió generando peligro. A los 70’, Cantizano armó una enorme jugada junto a Di María, y el Fideo definió para el 3-0 en medio de una verdadera fiesta auriazul.
Pero faltaba un capítulo más para completar la noche soñada. A los 87’, otra gran acción del Pibe de Baigorria terminó en los pies de Marco Ruben, que volvió a convertir después de casi dos años. El máximo goleador de la historia del Canalla marcó su tanto número 107 y emocionó a todo Arroyito.
El conjunto venezolano llegó a descontar sobre el final con Zapata, pero nuevamente el VAR anuló el gol por una mano previa.
Central tuvo una noche perfecta: goleó, gustó, clasificó y volvió a conectar con su gente en una Copa Libertadores que ilusiona cada vez más. Con Di María manejando los hilos, Cantizano brillando y Marco Ruben reencontrándose con el gol, el Canalla se metió entre los mejores del continente y sueña en grande.
Ahora Rosario Central deberá visitar a Independiente del Valle en Guayaquil para culminar su participación en fase de grupos.












