


MARTÍN GRAMÁTICA, EL ARGENTINO QUE LLEGÓ A LA NFL

A lo largo de la historia de la NFL, solamente tres argentinos jugaron en la liga: Bob Breitenstein, Martín Gramática y su hermano Bill.
Martín Gramática nació en San Isidro, Buenos Aires, en 1975. A los nueve años se mudó con su familia a LaBelle, Florida. Allí siguió con su sueño de ser futbolista y su fanatismo por Boca. Incluso llegó a viajar a México para probarse en Necaxa. Estuvo una semana entrenando, pero no quedó. Sin embargo, aquella prueba mostró una habilidad que cambiaría su vida: su pegada.
Un entrenador de fútbol americano vio cómo pateaba y le propuso probar como kicker. Gramática aceptó, ya que era una posibilidad de conseguir una beca para estudiar y jugar en la universidad. Comenzó en LaBelle High School, donde se destacó, y luego pasó a Kansas State. Allí ganó el premio Lou Groza, que se entrega al mejor kicker del fútbol americano universitario.
En 1999 llegó a la NFL. Los Tampa Bay Buccaneers lo eligieron en la tercera ronda del Draft y comenzó su carrera profesional. En Tampa Bay usó la camiseta número 7 en homenaje a Guillermo Barros Schelotto; en la universidad había llevado la 10 en honor a Diego Maradona.
El 26 de enero de 2003, los Buccaneers enfrentaron a los Oakland Raiders en el Super Bowl XXXVII, en San Diego. Fue la primera final en la historia de Tampa Bay, que terminó 48-21 a favor de los Buccaneers, obteniendo así el primer título de la franquicia. Gramática aportó 12 puntos en aquella final, con dos goles de campo y seis puntos extra.
Después del título, pasó por los Indianapolis Colts, Dallas Cowboys y New Orleans Saints. En 2009 dejó el fútbol americano profesional tras su etapa en New Orleans. A pesar de su carrera en Estados Unidos, nunca dejó de lado su pasión por el club. Durante sus años en Tampa Bay, coincidió con el equipo de Carlos Bianchi y, según contó, llegó a escaparse de las concentraciones para ver partidos del Xeneize.
Martín Gramática llegó a Estados Unidos con el sueño de ser futbolista, pero terminó encontrando su lugar en otro deporte. Años después, levantó el trofeo más importante de la NFL y quedó en la historia como el único argentino que ganó un Super Bowl.












