


ESPAÑA JUGARÁ LA FINAL DE LA COPA DEL MUNDO

En los primeros minutos de juego, ambos seleccionados querían manejar la pelota, pero se presionaban alto y la posesión era bastante cambiante. De a poco, el encuentro se fue armando. España comenzó a sumar pases y a tener paciencia, mientras que Francia mantuvo la presión alta e intentaba contragolpear ni bien recuperaba el balón. El cotejo era parejo, con dos estilos de juego muy distintos, y hasta los 18 minutos no tuvimos ninguna situación clara, más allá de algún córner francés y un tiro libre mal ejecutado por España. Hasta que, en el minuto 19, tras un error del defensor francés Digne, La Roja se encontró con un penal, que el zurdo Oyarzabal cambió por gol y puso el 1-0 en el marcador.
A los 30 minutos, luego del tiempo de hidratación, el central francés Saliba sufrió una lesión que lo obligó a dejar el campo para el ingreso de Lacroix. El conjunto español comenzó a dominar el juego, pese a la presión alta de Francia, y se defendía con la pelota en su poder. Barcola, a los 35 minutos, se animó y logró rematar desde fuera del área, pero el disparo se fue a la tribuna. España, con paciencia, armaba los ataques, pero a la hora de finalizarlos no era precisa y no preocupaba demasiado al arquero francés. A medida que pasaban los minutos, La Roja dominaba con más contundencia el partido, y los dirigidos por Deschamps no conseguían tener la posesión de la pelota ni generar contraataques peligrosos. Tras un primer tiempo con pocas aproximaciones y prácticamente sin situaciones claras, los primeros 45 minutos terminaron con ventaja para España gracias al penal convertido por Oyarzabal.
En el inicio de la segunda mitad, los dirigidos por De la Fuente seguían dominando el partido sin problemas. Los franceses intentaban jugar, pero perdían la pelota muy rápido, estaban imprecisos a la hora de pasarla y, aun a los 53 minutos, seguían sin tiros al arco. A los 58 minutos, España armó una gran jugada colectiva de la mano de Dani Olmo, que asistió perfectamente a Pedro Porro para que definiera y marcara el 2-0.
Francia no reaccionaba, seguía sin encontrar respuestas y, un minuto más tarde, Yamal marcó el 3-0, pero el gol fue anulado. Mbappé apareció a los 64 minutos, pero Unai Simón estaba atento y le atajó el disparo al francés. Unos minutos después, Francia volvió a estar muy cerca del descuento y, poco a poco, se acercaba al arco español y se metía en el partido.
Luego de la pausa, De la Fuente movía el banco e ingresó a Ferran Torres por el autor del primer gol, Oyarzabal. A los franceses les vino bien el cooling break para reaccionar y comenzaron a ser más protagonistas que durante el resto del partido. En el conjunto español hubo más cambios: salieron Fabián Ruiz, Olmo, Porro y Baena para el ingreso de Pedri, Mikel Merino, Nico Williams y Marcos Llorente. Los azules comenzaron a manejar la pelota, pero no lograban finalizar los ataques de gran manera, mientras que España esperaba atrás, con las líneas cerradas y preparada para salir de contraataque. Kylian Mbappé tuvo una chance a los 88 minutos desde un tiro libre cercano al área, pero la desaprovechó al enviar la pelota a la primera bandeja de la tribuna. España manejó el partido durante los siete minutos de adición y comenzó a sonar el "ole" desde las tribunas. Así, los españoles eliminaron a Francia en las semifinales y disputarán la final.
Con esta victoria, España volvió a meterse en una final del Mundial después de 16 años, desde la consagración en Sudáfrica 2010. Además, La Roja le puso fin al sueño de Francia de disputar su tercera final consecutiva, tras haber llegado a las definiciones de Rusia 2018 y Qatar 2022. Ahora, los dirigidos por Luis de la Fuente buscarán volver a levantar la Copa del Mundo.












