


ÉPICA CLASIFICACIÓN DE BRASIL

Movido comenzó el partido, ya que, a los 29’, Japón pegaba el primer cachetazo. Un error de concepto de pase de Danilo en la mitad de la cancha le regaló la pelota a Kaishu Sano, que avanzó dejando brasileños en el camino. Al llegar a la medialuna del área, le dio un zapatazo tremendo pegado al palo derecho de Alisson, que voló y no logró alcanzar la pelota. Los nipones sacudían y eran más que un Brasil repleto de dudas.
Los dirigidos por Ancelotti intentaron el empate en el cierre de la primera etapa, aunque sin efectividad. Para el segundo tiempo, el DT italiano movió el banco y puso a Endrick por un golpeado y bajo de nivel Lucas Paquetá, para que Brasil comenzara a ganar metros y hacer retroceder aún más a Japón.
Diez minutos después del inicio del complemento, Gabriel Magalhães levantó un centro medido a la cabeza de Casemiro, que metió un frentazo letal para empatar el encuentro. Tras esto, Japón solo quería aguantar el resultado e intentar llevar el partido hacia el alargue, con muchos jugadores dentro de su área. Con la ayuda del palo y de Suzuki, lograban sostener su ventaja.
Nunca se puede dejar a una selección como Brasil viva, porque, por más de que no esté en su mejor momento, siempre tiene ese extra que le termina dando la victoria.
Con cinco de seis minutos de adición ya disputados, un error en la salida de Hiroki Ito fue aprovechado por Bruno Guimarães, que, entre seis camisetas blancas de Japón, logró encontrar a Gabriel Martinelli cerca del punto penal. El delantero del Arsenal no perdonó, abrió el pie y definió al palo izquierdo del arquero para la explosión brasileña con el 2-1.
Los nipones, ya sin ideas, buscaron el empate con centros desde los costados, pero Brasil logró sostener la victoria complicada y se metió en los octavos de final de la Copa del Mundo, a la espera del enfrentamiento entre Noruega y Costa de Marfil este martes a las 14:00 para definir su rival.













