
LA COINCIDENCIA QUE ILUSIONA A ARGENTINA

Cada Mundial tiene su propia historia, pero a veces aparecen coincidencias que llaman la atención. A horas del debut de la Selección Argentina frente a Argelia, muchos hinchas encontraron un detalle que inevitablemente los hizo viajar en el tiempo hasta Qatar 2022.
Hace cuatro años, la Albiceleste llegó a la Copa del Mundo como una de las grandes candidatas. Venía de ganar la Copa América, acumulaba una larga racha invicta y tenía a Lionel Messi atravesando uno de los mejores momentos de su carrera. Del otro lado aparecía Arabia Saudita, un rival que en la previa parecía accesible. Lo que ocurrió después quedó grabado para siempre en la memoria futbolera: una derrota inesperada que puso en duda todo el proyecto y que terminó convirtiéndose en el primer capítulo de una historia con final feliz.
Ahora el escenario es diferente, pero algunas similitudes siguen apareciendo. Argentina volverá a debutar como campeona vigente del mundo y nuevamente tendrá enfrente a una selección del mundo árabe y del norte de África. Otra vez, el rival llega con menos cartel que la Scaloneta. Otra vez, los pronósticos ubican a la Albiceleste como favorita.
Por eso, puertas adentro nadie quiere escuchar la palabra confianza. Lionel Scaloni fue uno de los primeros en marcar el camino. En la conferencia previa al partido recordó la experiencia vivida en Qatar y remarcó que el plantel aprendió que en un Mundial no existen rivales sencillos. El entrenador incluso señaló que Argelia tiene jugadores rápidos, capacidad para complicar a cualquiera y merece el máximo respeto.
La diferencia es que aquella derrota contra Arabia Saudita dejó una enseñanza que todavía sigue vigente. Argentina descubrió que los Mundiales no se ganan antes de jugarse. Desde entonces, el grupo construyó una mentalidad que le permitió conquistar la Copa América 2024 y llegar a Estados Unidos, México y Canadá con la experiencia de haber atravesado momentos límite.
También hay otro dato que alimenta la ilusión. Después de aquella caída en Lusail, la Selección reaccionó de inmediato, eliminó a cada rival que se le cruzó en el camino y terminó levantando la Copa del Mundo. Lo que en ese momento parecía una tragedia deportiva terminó siendo el comienzo de una de las historias más importantes del fútbol argentino.
Por eso, aunque nadie dentro del plantel quiere mirar más allá de Argelia, la coincidencia ya empezó a circular entre los hinchas. Un nuevo Mundial. Un nuevo debut. Otro rival árabe-africano enfrente. Y la esperanza de que la historia vuelva a terminar de la misma manera.








