


PHILADELPHIA DOMINÓ A BOSTON Y FORZÓ EL SÉPTIMO PARTIDO

Los Sixers tomaron el control desde el salto inicial, defendieron bien el perímetro y forzaron a los Celtics a tomar tiros incómodos. Por ende, tomaron el liderato del partido rápidamente con cinco puntos de Joel Embiid y dos triples, uno de Paul George y otro de Tyrese Maxey. Boston, de la mano de Jaylen Brown con siete unidades, acomodó el resultado, realizó un par de cambios y puso el juego más igualado. Pasada la primera mitad del cuarto, ambos equipos comenzaron a correr la cancha pero fueron imprecisos en sus respectivos ataques. En los minutos finales, el conjunto visitante tomó mejores lanzamientos, consiguió más rebotes y terminó arriba en el marcador (23-20).
El segundo período fue un ida y vuelta constante y a los dos equipos se les abrió el aro desde el perímetro. Los Celtics convirtieron tres triples, mientras que Philadelphia encestó cinco. Luego de unos minutos, el encuentro se puso físico y con posesiones largas. Algunos jugadores se cargaron de faltas, por lo que los entrenadores empezaron a mover los bancos y formaron quintetos muy distintos a los que veníamos viendo en la serie. Jayson Tatum llegó al doble-doble (15 unidades y 10 rebotes) y sintió una molestia en su gemelo izquierdo, misma pierna de la que fue operado en junio del año pasado por la rotura de su tendón de Aquiles. En un tiempo muerto, se puso a correr hasta la mitad de cancha, saltó y estiró. Sin embargo, no logró continuar y se quedó en el banco el resto del duelo. Por el lado de Philadelphia, jugaron mejor la última mitad del cuarto y Maxey fue clave. Comandó el ataque de su equipo con paciencia y jerarquía, encontró a sus compañeros abiertos y también pudo conseguir sus puntos (13). El entretiempo fue un alivio para los visitantes, ya que no lograron imponer su ritmo, y el marcador fue de 58-49 a favor de los Sixers.
El tercer cuarto parecía ser una continuación del segundo. Los dirigidos por Nick Nurse salieron a pasar por encima a su rival: defendieron fuerte, lograron cerrar bien la pintura y, a partir de ahí, salieron disparados al ataque ocupando todos los espacios de la pista. Todas estas cuestiones y la energía de su gente, provocó un parcial 11-5. Boston no encontró respuestas, sus ofensivas fueron lentas, muy predecibles y sus lanzamientos desde el perímetro no entraron. Philadelphia mantuvo el ritmo, con buenas transiciones y una primera línea defensiva que no permitió tiros de tres cómodos. El partido se puso cuesta arriba para los Celtics, erraron 11 triples consecutivos, el conjunto local aprovechó esa situación y logró sacar una ventaja de 21 puntos. El último período llegó con los Sixers arriba por 82-63.
El conjunto comandado por Joe Mazzulla mostró otra cara en el comienzo del cuarto cuarto: parcial 11-0. Paul George se quejó efusivamente por una falta no cobrada, por parte de Payton Pritchard, con los árbitros, quienes decidieron penalizarlo con una falta técnica. El equipo local parecía perder el control del partido pero VJ Edgecombe no pensó lo mismo. A pesar de errar sus primero cuatro lanzamientos de tres, convirtió uno y volvió a encender el público en el Xfinity Mobile Arena. Los titulares de los Celtics no vieron minutos en este cuarto, ya que los suplentes pudieron responder un poco mejor, mientras que Philadelphia mantuvo su quinteto inicial la mayor parte del cuarto en la cancha para recuperar la tranquilidad y la ventaja. Los Sixers cumplieron su cometido y, sin muchos sobresaltos en los minutos finales, ganaron el partido 106-93.
El Juego siete definirá quién avanzará a las Semifinales de la Conferencia Este y se jugará el sábado a las 20:30 (hora Argentina), en el TD Garden.





SAN ANTONIO REACCIONÓ A TIEMPO Y CONSIGUIÓ UNA VICTORIA VITAL PARA SEGUIR CON VIDA EN LAS FINALES







