


LOS HAWKS SUFRIERON PERO SE QUEDARON CON EL JUEGO 3

El primer cuarto tuvo un comienzo físico, con posesiones cortas y muchas pérdidas. Ningún equipo regaló nada, los puntos había que ganárselos y OG Anunoby encontró la manera de romper la defensa: dos triples y buenas penetraciones hicieron posible poner a los Knicks en ventaja. Sin embargo, se quedaron estancados en nueve puntos y a Atlanta se le empezó a abrir el aro. Con un triple de CJ McCollum y otro de Jalen Johnson, los locales lograron establecerse mejor en ataque, encontrar tiros de tres abiertos y metieron un parcial 11-0. Gracias a eso, los Hawks lograron dar vuelta el partido y terminar el periodo 33-21 arriba.
El equipo dirigido por Quin Snyder dominó los primeros minutos del segundo período. McCollum con 16 puntos y Johnson con 11 unidades y siete rebotes, dejaron a New York sin respuestas en defensa y 18 puntos abajo (mayor ventaja del partido). Mike Brown realizó cambios estratégicos en ambos lados de la cancha, pero poco le importó a los locales que parecían desfilar por la zona, ya que no había oposición alguna. Sobre el final del cuarto, los Knicks ajustaron la defensa y cambiaron la cara. El ataque fue coordinado, las transiciones ofensivas fueron precisas y lograron un parcial de 12-2, que les dio un poco de aire y confianza. El descanso llegó con Atlanta 58-50 arriba en el marcador.
El juego se reanudó y los Hawks salieron con todo: pasaje 8-0, de los cuales seis fueron de Nickeil Alexander-Walker. Luego, no estuvieron finos y el conjunto visitante aumentó el ritmo y el nivel. Jalen Brunson, Karl Anthony Towns y OG Anunoby comandaron la ofensiva de los Knicks, que parecía haber encontrado fluidez. Los minutos restantes del cuarto fueron extremadamente parejos. Los equipos intercambiaron canastas sin parar y el juego se puso un poco más duro que en la primera mitad. El conjunto local logró mantener la ventaja y el tercer período terminó 88-80.
Ya en el último cuarto, la energía de Atlanta se renovó cuando volvió a entrar Jonathan Kuminga. El ex Golden State Warriors fue un factor clave, ya que mostró solidez defensiva y una gran capacidad anotadora, que lo ayudó a alcanzar los 21 puntos. Sin embargo, los visitantes comenzaron a doblar las cortinas directas y recuperaron varias pelotas, que les permitió no alejarse en el marcador.
El final del partido no fue apto para cardíacos. Los Knicks empataron el juego con dos minutos en el reloj. Jalen Brunson superó a CJ McCollum en el perímetro, se posteó y sacó la falta con canasta incluida, dándole la ventaja a New York por primera vez desde el primer cuarto. El escolta de los locales tuvo revancha y le devolvió el liderato a los suyos con un tiro desde el codo de la zona pintada, con 12.5 segundos por jugar. Brown pidió su último tiempo muerto y dibujó una jugada para Brunson que no prosperó, y el encuentro terminó 109-108 a favor de Atlanta.
El siguiente duelo será el sábado, en el mismo estadio, a las 19:00 (hora Argentina).





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