


VICTORIA CÓMODA DE DETROIT EN EL LITTLE CAESARS ARENA

Los Pistons impusieron, desde el salto inicial, un estilo de juego dinámico y muy físico: siete tapones y 13 puntos de contraataque. Cade Cunningham manejó la ofensiva del conjunto local y se destacó con nueve puntos y tres rebotes. Orlando, por su parte, no encontró tiros cómodos, tuvo un ataque demasiado estacionado y dependiente de los duelos uno contra uno. Jalen Suggs con siete puntos y Paolo Banchero con seis, fueron los pilares de un equipo que no tuvo una idea clara de ataque en todo el cuarto, que finalizó 25-21 a favor de Detroit.
El segundo período fue más parejo, el equipo de J. B. Bickerstaff bajó el ritmo y los Magic lograron romper la defensa rival y marcar con la misma intensidad, lo cual provocó muchos recuperos de balón (ocho). Los dirigidos por Jamahl Mosley atacaron más el aro y recortaron la diferencia de puntos a través de tiros libres. Los últimos minutos del primer tiempo fueron desprolijos para ambos equipos y llegaron empatados en 46 al descanso.
Detroit empezó el tercer cuarto llevándose por delante al rival y rápidamente sacó una ventaja de dobles dígitos. A partir del parcial 11-0, impulsado por tres triples de Duncan Robinson, los Pistons dominaron todo el partido. Orlando, por otro lado, salió a jugar desconcentrado tanto en ataque como en defensa. Uno de los factores del declive de los visitantes fue una acción protagonizada por Wendell Carter Jr. El interno de los Magic intentó tapar una volcada de Jalen Duren de manera imprudente y luego de que los árbitros revisaran la jugada por un challenge pedido por Bickerstaff, decidieron ascender el cobro inicial de falta común a flagrante uno, lo que generó una pequeña discusión entre los dos pivots involucrados. El período lo ganó el conjunto local 38-16 y la máxima ventaja fue de 27 puntos.
Ya en los últimos 12 minutos de juego, Orlando acortó la diferencia pero Detroit no aflojó y siguió con la misma intensidad en ambos lados de la cancha. Desmond Bane, fastidiado por el mal rendimiento colectivo, tuvo un ligero altercado con Robinson, que resultó en una falta técnica para el ex Memphis Grizzlies. A su vez, el entrenador Mosley también recibió un foul técnico, ya que protestó efusivamente una falta de atención por parte de la mesa de control cuando él pidió un challenge. Los Pistons fueron más inteligentes, se mantuvieron al margen de los conflictos y ganaron 98-83.
El Juego 3 se jugará en Orlando, con la serie igualada 1-1, el sábado a las 14:00 (hora Argentina).





SAN ANTONIO REACCIONÓ A TIEMPO Y CONSIGUIÓ UNA VICTORIA VITAL PARA SEGUIR CON VIDA EN LAS FINALES







