


UNA NOCHE PARA VOLVER A CREER

El juego comenzó parejo, con River Plate intentando hacerse dueño de la pelota e Independiente Rivadavia demostrando que no había viajado desde Mendoza para sacarse una foto con el Obelisco. La Lepra, líder de la tabla anual, salió a jugar de igual a igual y complicó durante algunos momentos; sin embargo, a los 30 minutos apareció Gonzalo Montiel, quien ejecutó un penal y puso el 1-0. El Monumental respiró aliviado y, por un instante, nadie recordó los últimos partidos.
En el segundo tiempo, River salió con otra energía. A los nueve minutos, Tomás Galván apareció para marcar el 2-0, haciendo que la noche pareciera bastante tranquila, pero quizás demasiado, debido a que los partidos de River últimamente vienen con más giros que una novela. A los 23 minutos, Álex Arce descontó para Independiente Rivadavia y, de repente, el 2-0 pasó de ser una ventaja cómoda a convertirse en “por favor que termine”; pero el conjunto riverplatense no quiso sufrir hasta el último minuto y Galván decidió ponerse el traje de héroe. A los 35 minutos volvió a aparecer para marcar el 3-1 y sentenciar el partido. Doblete para el mediocampista, tranquilidad para Ponzio.
Con el pitazo final, celebró una victoria que vale mucho más que tres puntos. El equipo mostró actitud, encontró espacios y, por momentos, volvió a jugar con confianza. Leo, mientras tanto, consiguió su segundo triunfo consecutivo como entrenador interino y empieza a generar una situación peligrosa: que alguien en el club diga “¿y si lo dejamos?”. Para un equipo que venía buscando el rumbo, esta vez el GPS funcionó.
En la próxima fecha, los conducidos por el león visitarán a Atlético Tucumán el sábado a las 17:00. Los dirigidos por Alfredo Berti recibirán a Aldosivi el mismo día a las 14:45.












