


PALIZA HISTORICA DE NEW YORK EN EL MADISON SQUARE GARDEN

El partido comenzó como se esperaba. Dos equipos muy físicos, dispuestos a pelear todas las pelotas, intercambiaron la ventaja posesión tras posesión. Los Sixers atacaron a base de "pick and rolls" con Tyrese Maxey y Joel Embiid, para luego abrir el juego a sus tiradores, como Paul George y VJ Edgecombe. El pívot visitante aprovechó su físico para jugar uno contra uno en la zona contra Karl Anthony Towns y Mitchell Robinson, lo que le permitió visitar varias veces la línea de tiros libres y sumar ocho puntos. Por su parte, Jalen Brunson controló totalmente la ofensiva de los Knicks, convirtiéndose en un gran problema para Maxey y compañía, al alcanzar los 14 puntos. Los locales cerraron mejor el cuarto, llevándose el parcial 33-25.
El segundo período comenzó de forma más positiva para los Knicks. Defendieron bien la pintura, cubrieron los tiros desde el perímetro y robaron algunos balones, lo que les permitió ejecutar transiciones ofensivas rápidas y anotaciones. Lograron la mayor ventaja del juego hasta ese momento (16 puntos) gracias a un parcial de 14-3, en el que Towns y OG Anunoby resultaron indescifrables para Philadelphia. El dominicano aportó siete puntos y tres rebotes, mientras que el ex Toronto Raptors convirtió dos triples. Los dirigidos por Nick Nurse no encontraron respuestas para frenar el ataque local, y este cuarto se convirtió en su peor rendimiento hasta ahora en los playoffs. Brunson, además, recibió la pelota cuatro pasos detrás de la línea de tres puntos con tres segundos en el reloj y convirtió el lanzamiento, llevando el marcador al descanso con los Knicks arriba 74-51.
El equipo comandado por Mike Brown mantuvo la energía y presión defensiva con la que cerró el período anterior. Con rápidas transiciones y triples abiertos, los locales alcanzaron una ventaja de 30 puntos. Philadelphia se mostró desorientado, sin signos positivos ni en ataque ni en defensa. Nurse se vio obligado a pedir dos tiempos muertos, puesto que su equipo parecía ausente: tiros mal tomados, desatenciones defensivas y rebotes regalados; ni siquiera la zona 2-3 les resultó efectiva. En los últimos segundos, Miles McBride y Quentin Grimes anotaron un triple cada uno, cerrando el cuarto 109-78 a favor de los Knicks.
Las segundas y terceras unidades de ambos equipos asumieron protagonismo en los últimos 12 minutos, ya que ningún jugador titular ingresó a la cancha. El equipo local controló el juego y movió la pelota de lado a lado, generando oportunidades de anotación para todos. La defensa de los Sixers mejoró un poco en relación a los tres cuartos anteriores, pero ya era demasiado tarde. Tyler Kolek, con ocho puntos y cuatro asistencias, mantuvo el ritmo de ataque para los Knicks y cumplió de excelente manera. El partido, ya decidido en el tercer cuarto, finalizó 137-98 a favor del equipo local.
El Juego 2 se jugará el miércoles en el mismo estadio, a las 20:00 (hora Argentina).





SAN ANTONIO REACCIONÓ A TIEMPO Y CONSIGUIÓ UNA VICTORIA VITAL PARA SEGUIR CON VIDA EN LAS FINALES







