


OKLAHOMA CITY GOLPEÓ DE NUEVO Y QUEDÓ A UN PASO DE LA CLASIFICACIÓN

El partido comenzó con mucha paridad y ritmo alto, con ambos equipos efectivos en ataque y sin sacarse diferencias claras. Los Suns encontraron en Dillon Brooks a su principal arma ofensiva, mientras que el Thunder respondió con la conducción de Shai Gilgeous-Alexander, clave para sostener el equilibrio en los primeros minutos.
En el segundo y tercer cuarto, el encuentro mantuvo su intensidad, aunque Oklahoma empezó a mostrar una leve superioridad. Gracias a una mejor defensa y una ofensiva más fluida, el Thunder logró controlar el ritmo del juego, mientras que Phoenix dependió en exceso de sus individualidades para no perderle pisada.
El quiebre definitivo llegó en el último cuarto, cuando el Thunder desplegó una racha de 15-6 en los minutos finales que terminó de sentenciar el partido. Con un Gilgeous-Alexander dominante que aportó 42 puntos para el equipo visitante, Oklahoma cerró el juego con autoridad y quedó a un triunfo de avanzar, dejando a los Suns sin margen de error en la serie.
Más allá del resultado, la diferencia estuvo en los momentos clave: el Thunder mostró mayor solidez colectiva, mejor toma de decisiones y profundidad de plantel, mientras que los Suns no lograron sostener su rendimiento en el cierre del encuentro.





SAN ANTONIO REACCIONÓ A TIEMPO Y CONSIGUIÓ UNA VICTORIA VITAL PARA SEGUIR CON VIDA EN LAS FINALES







